La historia de la Casa Villa de Antequera se remonta al 13 de julio de 1529, cuando el primer alcalde mayor, Don Juan Peláez de Berrio, asignó solares a los conquistadores de la recién fundada Villa de Antequera. Entre ellos se encontraba Don Diego de Porras, procurador del cabildo, a quien se le otorgó el terreno donde construyó una casa solariega de dos niveles, ubicada en la actual esquina de las calles Hidalgo y Armenta y López.
En 1531, Don Diego de Porras viajó a España para gestionar ante el Rey Carlos V el reconocimiento de la villa como ciudad, título que fue concedido el 25 de abril de 1532.
Con el paso del tiempo su estructura original fue modificándose hasta sus últimas adecuaciones arquitectónicas realizadas en la fachada a principios del siglo XX. Hoy, la casa dialoga armónicamente con otras construcciones virreinales vecinas.