Cuando el virrey Diego López Pacheco viajó a la Nueva España para gobernar, parte de su equipaje eran 2 mil gallinas, 12 vacas, 6 baúles de dulces y muchas cajas de arroz, fideos y vino. Como representantes de los monarcas españoles, la vida de los virreyes estaba llena de lujos y la comida no era la excepción. Para estos gobernantes de la Nueva España, las meriendas “sencillas y muy raquíticas” eran las que ofrecían solamente 40 platillos. Los ingredientes de sus mesas provenían tanto de América, como de países lejanos. Lo mismo ocurría con los manteles y los cubiertos de oro y plata.

Al principio, las recetas que sus cocineros preparaban eran europeas, pero poco a poco la cocina fue cambiando y convirtiéndose en auténticamente novohispana. El jitomate, por ejemplo, al principio se usaba como adorno. Después, los virreyes empezaron a comerlo, considerándolo como “algo exquisito que los indios consumen frecuentemente”. Lo mismo ocurrió con el maíz, que se volvió la base de la alimentación de todas las personas en la Nueva España, no solo los indígenas.

A continuación, te presentamos los menús de cuatro virreyes novohispanos, cuyos retratos forman parte de la exposición “Pintado en México. 1700-1790. Pinxit Mexici”:

 

Virrey Fernando de Alencastre Noroña y Silva, duque de Linares 

Virrey Fernando de Alencastre Noroña y Silva, duque de Linares

Atribuido a Juan Rodríguez Juárez Retrato del virrey Fernando de Alencastre Noroña y Silva, duque de Linares (detalle), ca. 1711/16 Col. Gobierno de la Ciudad de México, Secretaría de Cultura de la Ciudad de México y Salón de Cabildos, Ciudad de México.

A este virrey le gustaba celebrar no solo lo que ocurría en la Nueva España, sino también lo que pasaba en Europa. En 1713 nació el primogénito del rey Felipe V. Para celebrarlo, el virrey ordenó construir en la Plaza de Armas una pirámide temporal en donde se exhibieran los alimentos representativos de cada pueblo de la Nueva España.

En esta pirámide había guajolotes de Yucatán, tamales de chepil de Oaxaca, cocadas de Jalisco y mazapanes de Querétaro. Había también pescados de Michoacán, enchiladas con ajonjolí de Puebla, quesos de tuna de San Luis Potosí y flores comestibles de Xochimilco.

Virrey Martín de Mayorga

 Virrey Martín de Mayorga

Atribuido a Francisco Clapera Retrato del virrey Martín de Mayorga (detalle), ca. 1780 Col. Museo de la Ciudad de México, Ciudad de México.

Cuando fue nombrado virrey, Mayorga viajó desde España sin su esposa, por lo que él mismo se hacía cargo de las actividades sociales como banquetes y tertulias.

Un típico menú de uno de sus eventos se vería de la siguiente manera:

– Para empezar, frutas frescas y nata de zapote
– Como primer tiempo pescado blanco o puerco en tomillo
– De plato fuerte empanadas de higaditos, lomo en salsa de cáscaras de almendra y pato en pipián de canela.
– Finalmente, de postre, chicharrones de regalo, manjar de cebollas y ciruelas en aguardiente.
– De beber, vino blanco de Borgoña y tinto de Burdeos.

Virrey Matías de Gálvez y Gallardo

Virrey Matías de Gálvez y Gallardo

Atribuido a Andrés López Retrato del virrey Matías de Gálvez y Gallardo (detalle), ca. 1790-1791 Col. Museo Nacional del Virreinato, INAH, Secretaría de Cultura, Tepotzotlán, México.

Se cuenta que la esposa de este virrey, Doña Ana Sayas, tenía curiosidad de conocer la “casa de la esquina chata”, es decir, el tribunal de la Santa Inquisición. Para saciar su curiosidad, el inquisidor Juan Nicolás Abad le mostró el lugar y después la invitó a comer. La mesa de esa comida estuvo adornada con manteles de Bélgica, salseros de plata de Taxco y cubiertos de oro de Tlalpujahua. Se sirvieron en total treinta platillos. Al final, mientras degustaba los postres hechos por las monjas, la virreina declaró que “en ningún agasajo público de cuántos se le habían hecho por los cuerpos de esta capital había estado tan complacida, ni había comido tan a gusto”.

Curiosamente, se rumora que el virrey Matías de Gálvez murió a causa de alimentos envenenados.

Virrey Bernardo de Gálvez

Virrey Bernardo de Gálvez

Francisco Clapera Retrato del virrey Bernardo de Gálvez (detalle), ca. 1785 Col. Gobierno de la Ciudad de México, Secretaría de Cultura de la Ciudad de México y Salón de Cabildos, Ciudad de México.

Bernardo de Gálvez fue hijo de Matías de Gálvez. Tomó el poder después de la muerte de su padre En el bautizo de su hija hubo más de sesenta platillos. Los postres fueron traídos de conventos de diferentes provincias. Los vinos fueron traídos desde Málaga y Jérez, mientras que los niños bebieron agua de chía, tamarindo y horchata.

Si quieres conocer más acerca de la vida cotidiana en la Nueva España, no te pierdas la exposición.

 

Pintado en México, 1700 – 1790: Pinxit Mexici
28 de junio al 15 de octubre de 2017

Palacio de Cultura Citibanamex – Palacio de Iturbide
Madero 17, Centro Histórico
Ciudad de México
Lunes a domingo
10:00 a 19:00 hrs
Entrada libre

 

Painted in México, 1700 – 1790: Pinxit Mexici
Noviembre 2017 – Marzo 2018

Los Angeles County Museum of Art (LACMA)
5905 Wilshire Blvd
Los Angeles, CA

Abril – Julio 2018
The Metropolitan Museum of New York
The Met Fifth Avenue
Nueva York, NY

 

Fuente:

Curiel Monteagudo, José Luis. Virreyes y virreinas golosos de la Nueva España. 
México: Editorial Porrúa, 2004.

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