El jinete en el arte popular

América, tierra de jinetes. Del charro al gaucho, siglos XIX al XXIes una exposición que cuenta la historia y el legado de los jinetes en América. Su punto de partida es el arte de la jineta desarrollado por los bereberes del norte de África, llamados zinethes, el cual es una forma de montar el caballo con estribos cortos, silla jineta, adarga o escudo de cuero y lanza jineta. El objetivo es mostrar cómo el legado de los zinethes hermana a todos los países de América.

El arte de la jineta llegó al Nuevo Mundo en 1493, cuando Colón trajo los primeros caballos bajo las instrucciones de los Reyes Católicos. A partir de este momento este noble animal cambio la vida de los pueblos del Nuevo Mundo quienes se apropiaron de los elementos del arte de la jineta. De este modo, nació una cultura ecuestre, la cual se ha manifestado y todavía se manifiesta en varios aspectos como  en las vestimentas de los jinetes y sus arreos, la historia, la pintura, el arte popular, la literatura, la danza, la música y hasta el cine. En esta ocasión queremos enfocarnos en el ámbito del arte popular.

Exposición “América, tierra de jinetes”
Crédito fotográfico: Archivo Fomento Cultural Banamex, A. C.

Sin duda, el arte popular es uno de los grandes testigos de la cultura ecuestre del continente americano pues han sido artesanos quienes, a través de los años, han elaborado las prendas de los jinetes,  sus instrumentos, accesorios, aperos y los arreos de sus caballos. De igual modo, el arte popular muestra la cultura de los jinetes a través de piezas decorativas claramente inspiradas en estos personajes, sus tradiciones y hasta sus luchas.

A continuación mostramos algunas de las piezas, de los Grandes Maestros, que integran “América, tierra de jinetes”. Veremos cómo éstas son testigo de la historia y la cultura de los jinetes en América y entenderemos por qué las piezas de los Grandes Maestros integran la exposición.

Fusta, 2007
Cuero crudo cortado y cocido; empuñadura de plata
Rauch, Buenos Aires, Argentina
Col. Fomento Cultural Banamex, A. C.
Crédito fotográfico: Archivo Fomento Cultural Banamex, A. C.

Esta es una fusta, un instrumento usado por los jinetes para estimular a los caballos. Fue elaborada por el Gran Maestro Santiago Biondi, de Rauch, Buenos Aires, Argentina. Él es un gaucho que se dedica a la elaboración artesanal de los arreos y accesorios gauchos con cuero y metales como la plata.  Hoy el gaucho es el hombre a caballo del campo que vive en llanuras y zonas adyacentes de Argentina, Uruguay, Paraguay y Brasil. Su origen está en la Pampa, en un principio se dedicó a la actividad ganadera y después fue incorporado a las caballerías y los ejércitos en la guerra contra los indios. El gaucho fue y sigue siendo conocido por su dominio en las artes ecuestres.

La vestimenta gaucha se distingue por sus trabajos en platería, un elemento de su vestimenta son las hebillas de rastra hechas precisamente de este material. En la siguiente imagen se muestra una hebilla de lastra que es obra del Gran Maestro orfebre Armando Ferreira, de Olavarría, Buenos Aires Argentina, quien, por más de medio siglo, se ha dedicado elaboración de ornamentos de plata, entre ellos los accesorios de los gauchos.

Armando Ferreira
Hebilla de rastra, 2008
Plata fundida a la cera perdida, laminada y cincelada y pulida, con aplicaciones de oro troquelado
Olavarría, Buenos Aires, Argentina
Col. Fomento Cultural Banamex, A. C.
Crédito fotográfico: Archivo Fomento Cultural Banamex, A. C.

La siguiente pieza es una chupalla, los sombreros que usan los huasos para trabajar en el campo. Éste último es un personaje tradicional de los caminos y faenas en Chile. De hecho, es uno de los personajes característicos de la identidad chilena.

Juana del Carmen Muñoz
Chupalla de huaso, 2007
Paja teatina tejida en cintas y cosida
Santa Cruz, Colchagua, O´Higgins, Chile
Col. Fomento Cultural Banamex, A. C.
Crédito fotográfico: Archivo Fomento Cultural Banamex, A. C.

La chupalla de la imagen fue hecha por la Gran Maestra Juana del Carmen  Muñoz, de Santa Cruz, Colchagua, O´Higgins, Chile. Ella proviene de una familia de larga tradición en el oficio de trenzar paja teatina para hacer las clásicas chupallas.Uno de los grandes méritos de Juanita es haber llevado a cabo una investigación profunda y cuidadosa sobre la evolución de los sombreros huasos desde el siglo XVII hasta nuestros días.

A continuación se muestran dos ponchos mapuches de lana. Estas prendas han sido uno de los distintivos de los indios mapuches de la Araucanía quienes se han distinguido por sus destreza para montar caballos. Su destreza en el caballo fue una de las razones que evitaron el dominio del conquistador Pedro de Valdivia sobre estas tierras.  Los ponchos que aquí se muestran fueron hechos por las Grandes Maestras Luisa Graciaela Trangul y Matilde Panemil Millanao, ambas de Padre las Casas (Temuco), Cautín, Araucanía, Chile.

Luisa Graciela Trangul Lluful
Poncho rojo (manta roja), 2007
Hilos de lana tejidos en ligamento de cara de urdimbre, urdimbre suplementaria y tejido a doble cara en telar vertical
José Santos Coche, Padre las Casas (Temuco), Cautín, Araucanía, Chile
Col. Fomento Cultural Banamex, A. C.
Crédito fotográfico: Archivo Fomento Cultural Banamex, A. C.

Matilde Panemil Millanao
Poncho, 2007
Hilos de lana tejidos en ligamento de cara de urdimbre, urdimbre suplementaria y tejido de doble cara, con flecos
Mariano Yeuful, 
Padre las Casas (Temuco), Cautín, Araucanía, Chile
Col. Fomento Cultural Banamex, A. C.
Crédito fotográfico: Archivo Fomento Cultural Banamex, A. C.

En la cultura mapuche, como en muchas otras culturas, la actividad textil ha estado exclusivamente en manos de las mujeres. La textilería mapuche se fue transformando por la influencia de otras culturas originarias cercanas y, más tarde, con la adaptación de elementos hispanos, como la lana de oveja, gracias a este elemento los jinetes mapuches han podido protegerse de los fríos de la Araucanía.

La siguiente foto muestra el detalle de un sarape de Saltillo, se trata de una recreación hecha por el Gran Maestro Modesto Nava de Gualupita Yancuictlalpan, Estado de México. El sarape de Saltillo  es una prenda de uso masculino que surgió en México a mediados del siglo XVIII, cuya calidad tanto en el hilado como en el tejido compite con los textiles más refinados del mundo. Este fino textil acompañó a los jinetes mexicanos pero cayó en desuso. Modesto Nava se dio a la tarea de recrear una de estas piezas con técnicas originales y características idénticas a las de aquéllos elaborados hace más de tres siglos.

Modesto Nava Vega, “Efrén”
Gabán 
(recreación Saltillo) (detalle), 2011
Hilos de algodón (urdimbre), de lana
y de seda teñidos con tintes naturales e hilos de oro y de plata tejidos en ligamento de cara de trama, trama suplementaria y técnica de tapiz en telar de pedal, con flecos
Gualupita Yancuictlalpan, Tianguistenco, Estado de México, 
México
Col. Fomento Cultural Banamex, A. C.
Crédito fotográfico: Archivo Fomento Cultural Banamex, A. C.

El siguiente Árbol de la Vida es una pieza decorativa que representa la lucha de Independencia y Revolución Mexicana, aparece en el centro un jinete como un recordatorio de las luchas en México que se ganaron gracias a las habilidades de los jinetes. El Gran Maestro Óscar Soteno, de Metepec, Estado de México, realizó esta obra con barro moldeado, modelado y pintado.

Óscar Soteno
Árbol de la Independencia y la Revolución Mexicana, 2010
Barro moldeado, modelado con pastillaje y policromado en frío
Metepec, Estado de México
Col. Fomento Cultural Banamex, A. C.
Crédito fotográfico: Archivo Fomento Cultural Banamex, A. C

A continuación se presenta una pieza de la Gran Maestra de Talagante, Chile, María Olga Espinoza, que representa la tradicional Fiesta de Cuasimodo del Valle Central de Chile. El propósito de esta celebración esllevar la eucaristía a los enfermos y ancianos que no pudieron recibirla durante el Triduo Pascual. Durante la fiesta se realiza una procesión en donde un sacerdote, en una carreta, porta las hostias y es escoltado por varios jinetes que reciben el nombre de cuasimodistas. Estos personajes, en su mayoría, proceden de asociaciones de clubes huasos y visten su traje típico. Con esta pieza nos damos cuenta que el jinete chileno, va más allá de la vida del campo e incluso se hace presente  en espacios religiosos y en las fiestas que integran el folclor de una nación.

María Olga Espinoza Díaz
Fiesta Cuasimodo, 2007
Barro modelado, policromado en frío y barnizado
Talagante, Región Metropolitana de Santiago de Chile
Col. Fomento Cultural Banamex, A. C.
Crédito fotográfico: Archivo Fomento Cultural Banamex, A. C.

Ésta última pieza representa las suertes charras, éstas son un conjunto de habilidades que el jinete puede ejecutar y que se desarrollaron a partir de la llegada de los caballos a México, en ese entonces, la Nueva España. Algunas de las suertes son: la cala de caballo –demostrar la educación del caballo–, la jineteada de toro –quitarle lo bravo a un toro montándolo y resistiendo su movimiento hasta que el animal no repare más–, las colas –derribar a toros desde el caballo tomándolos por la cola–, el paso de la muerte –la acción de pasar de un caballo que va a pelo a una yegua bruta mientras el jinete va a todo galope–. Las suertes integran la charrería, el deporte nacional de México declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2016. Esta pieza fue elaborada en barro por Gran Maestro de Tlaquepaque, Jalisco, Sergio Adrián Sandoval.

Sergio Adrían Sandoval
Suertes charras,
Barro modelado, con pastillaje y barnizado
Tlaquepaque, Jalisco, México
Col. Fomento Cultural Banamex, A. C.
Crédito fotográfico: Archivo Fomento Cultural Banamex, A. C.

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A través de este breve recorrido por las piezas de los Grandes Maestros entendemos la importancia que tiene su arte dentro de la cultura de los jinetes en el continente americano. Las piezas sido una especie de documentos, pues nos han hablado de la historia de los jinetes, de sus tradiciones, de su vida cotidiana. Nos han hecho comprender que detrás de los jinetes hay un enorme legado histórico que continúa vivo en los países de América y que se conserva gracias a la labor artesanal de los Grandes Maestros. Por estas razones las piezas de los Grandes Maestros integran la exposición “América, tierra de jinetes” a lado de pinturas, esculturas, literatura, música, danzas, fotografías y proyecciones cinematográficas.

Si quieres conocer más a fondo la historia y la cultura de los jinetes en América no te pierdas las visitas guiadas gratuitas que se imparten todos los días en la exposición América, tierra de jinetes. Del charro al gaucho, siglos XIX al XXI

Noticias

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