Las fotoesculturas de Graciela Iturbide

Hay fotografías no han sido tomadas en cuenta en la historia oficial. Obras sin firmar, o tomadas por artistas desconocidos, de gente desconocida también, que no se exhibían en elegantes marcos o en museos, sino en miles de hogares anónimos. Estas “fotografías populares” son una de las pasiones de Graciela Iturbide, fotógrafa mexicana que actualmente exhibe su obra en la exposición en el Palacio de Cultura Citibanamex – Palacio de Iturbide.

¿Pero qué es exactamente la fotografía popular? Son las fotografías “de angelitos” que se le hacían a los niños muertos y las fotografías funerarias que hasta hoy en día se encuentran en los cementerios. Los detentes y carteras: retratos miniatura de santos y vírgenes que los fieles llevan consigo todo el tiempo. Las fotografías coloreadas, impresas sobre tela, a las que se les añadían a mano toques de color. Los fotomontajes, en donde, por ejemplo, aparecía una pareja de esposos que nunca habían posado juntos. Los fotobotones, con los cuales las personas podían portar un retrato en su blusa, camisa o solapa del saco. O las fotoesculturas; retratos montados sobre una base de madera, simulando el busto de la persona retratada.

Retrato de boda
Fotoescultura de Bruno Eslava e intervención de Francisco Toledo
Pieza cortesía de Graciela Iturbide

Graciela tiene en su casa una gran colección de este tipo de fotografías. Al ponerse a recordar esta colección, menciona fotos pintadas, fotos de recuerdo, álbumes familiares, fotografías con marcos de seda bordados y, por supuesto, fotoesculturas. Después de describir su colección, la fotógrafa cuenta como paseaba por el mercado de La Lagunilla y la calle de Donceles en busca de estas fotografías. “Pero no es coleccionismo, son caprichos que yo tengo”, aclara la fotógrafa.

Tres de esos “caprichos” de encuentran actualmente expuestos en “Graciela Iturbide. Cuando habla la luz”. Se trata de tres fotoesculturas que retratan a la artista, todas ellas por uno de los fotoescultores más reconocidos: Bruno Eslava.

Bruno Eslava fue el último tallador de fotoesculturas en México. Empezó siendo tallador de muebles, hasta que en 1956 su carrera dio un giro, se estableció en la calle de Donceles -que era la calle por excelencia de los artículos fotográficos- y empezó a ser famoso gracias a la gran calidad de sus trabajos. En sus fotoesculturas nunca se veían manchas de químicos, fotografías dañadas o raspaduras en los marcos. Su renombre lo llevó a realizar fotoesculturas de Jane Fonda, María Félix, Jorge Negrete, Pedro infante, y Dolores del Río.

Autorretrato con serpientes I y II
Fotoescultura de Bruno Eslava, fotografía de Graciela Iturbide
e intervención de Francisco Toledo
Piezas cortesía de Graciela Iturbide

Graciela Iturbide conoció a Bruno Eslava a finales de la década de los noventa. Le compró varias piezas y, por supuesto, le mando a hacer sus propias fotoesculturas. “Al señor Eslava yo lo localicé en su casa” cuenta Graciela, recordando como todos los fotoescultores abandonaron la calle Donceles después del terremoto de 1985.

Bruno Eslava murió el 12 de diciembre de 2011. Con él, se dice, murió el arte de la fotoescultura, ya que por un lado, nadie quiso seguir con el oficio. Por otro lado, la gente ya no compra ese tipo de piezas. Graciela opina que el uso de los teléfonos celulares ha contribuido a la desaparición de las fotoesculturas, ya que permiten que una gran cantidad de personas tomen e impriman sus propias fotografías. Al mismo tiempo, la migración hacia las grandes ciudades ha hecho que ciertas tradiciones de los pueblos, como la de las fotoesculturas, pierdan fuerza. Sin embargo, a pesar de su amor por estas piezas de arte popular, Graciela Iturbide toma su desaparición con naturalidad: “la fotoescultura se está terminando, así como se terminaron las fotografías impresas sobre tela, y como se terminó la fotografía análoga. Ya vendrán cosas nuevas”.

Fotoesculturas dentro de la exposición “Graciela Iturbide. Cuando habla la luz”
Fotografía: Archivo Fomento Cultural Banamex, A.C.

Si quieres conocer las tres fotoesculturas de Graciela Iturbide, así como más de 250 de sus fotografías, ven a su exposición en el Palacio de Cultura Citibanamex – Palacio de Iturbide.

Graciela Iturbide: cuando habla la luz
Palacio de Cultura Citibanamex – Palacio de Iturbide
Madero 17, Centro Histórico
Ciudad de México

Del 23 de noviembre de 2018 al 12 de abril de 2019
De lunes a domingo, de 10:00 – 19:00 hrs
Entrada libre

Fuentes consultadas:
Scheinman, Pamela. “Bruno Eslava Molina. El último tallador de la fotoescultura”. Revista Alquimia 44 (2012): 35 – 50.
Entrevista con Graciela Iturbide: 3/12/2018