La Gran Maestra alfarera de Ocumicho que no solo hace diablos.

Hace unos treinta años, a Zenaida Rafael Julián le robaron su primer premio. Hizo una representación de “La última cena” en barro y la mandó a un concurso a Uruapan, el cual ganó. Sin embargo, cuando fue a recoger el premio le dijeron que ya lo había recogido otra joven que se había hecho pasar por ella. “Yo gané pero cuando llegó mi mamá [a recoger el premio], ya me lo habían ganado”, narra esta artesana.

Zenaida es originaria de Ocumicho, Michoacán, un pueblo alfarero que destaca por sus famosos “diablos”, unas representaciones humorísticas de este espíritu malévolo haciendo las más diversas actividades. Zenaida, sin embargo, hace todo tipo de figuras, las cuales sobresalen por entre las demás debido a la tersura de su superficie y el excelente quemado “sin manchas”. Sus habilidades excepcionales le han ganado el reconocimiento dentro y fuera de comunidad. Esto le a permitido aparecer nombrada como Gran Maestra en el libro de Grandes Maestros del Arte Popular de Iberoamérica, así como vender sus piezas a precios justos que le permitan mantener a su familia, cosa que en sus inicios no lo era posible.

Diablos de Ocumicho

Página dedicada a Zenaida Rafael en el libro de Grandes Maestros del Arte Popular de Iberoamérica
Archivo Fomento Cultural Banamex, A.C.

Fomento Cultural Banamex, A.C. entrevistó a Zenaida acerca del pasado y el presente de su trabajo, en el marco del Gran Premio Nacional de Arte Popular, un galardón del que ha sido merecedora en varias ocasiones, estas veces sí recogiendo ella misma su premio.

Fomento Cultural Banamex: “Los diablos de Ocumicho” es una frase que muchos dicen casi en automático al hablar de arte popular en Michoacán, pero usted también hace otro tipo de figuras. ¿Cuáles son las que más disfruta hacer?

 Zenaida Rafael: Para mi [sic], me gusta hacer de todo. Diablos, nacimientos, últimas cenas, juegos mecánicos. En este año voy a hacer una rueda de la fortuna. Hago muchas cosas y todas me gustan.

 ¿Dónde prefiere vender sus piezas?

 A mi me gustaría salir más por la Ciudad de México, que se vende muy bien. Me gustaría salir [de mi pueblo], pero no me han invitado, por eso no salgo. Cerca de mi pueblo nada más tengo chance de vender en pocos eventos, como el día de muertos en Pátzcuaro (Michoacán). Me gustaría salir más a ferias, porque ahorita tengo bastante artesanía y no la he podido sacar porque no tenemos donde vender.

Vender al precio justo, se refiere…

 Sí, vender a buen precio. Mas o menos nos basamos en los días de trabajo que nos tomó hacer la pieza, para no pedir ni más, ni menos. Yo así ando sacando la cuenta de cuánto es para poder pedir lo justo.

¿Es difícil encontrar el espacio adecuado para vender sus piezas?

Sí es difícil. Otro problema es que algunos organizadores de las ferias invitan a los revendedores, en lugar de invitar a los artesanos. Ellos no son artesanos, solo compran y revenden y ya.

Usted cuenta que, en sus inicios, vendía sus piezas muy baratas a la misma gente de Ocumicho y pueblos cercanos. ¿Puede contarnos más de esto?

 Yo hacía y vendía la artesanía sin quemar, muy barata.

¿A qué se refiere con “quemar” la artesanía?

Es meter la pieza de barro en el horno para que salga roja. Sin quemar, el barro está negro, pero ya quemado, sale rojo, y es cuando está listo para pintarse. A mi pueblo iba gente que compraba artesanía barata, y luego la quemaba y la vendía más cara. Creo que como cinco personas ganaron premios con piezas que eran mías, porque yo por necesidad las vendía sin quemarlas.

Hoy, Zenaida es acreedora de varios premios, entre los que destacan el Premio Nacional de Ciencias y Artes, que obtuvo en el 2009 el grupo de artesanas del que forma parte; el Premio Nacional de la Cerámica, en el cual obtuvo un tercer lugar en el 2010; y haber sido nombrada Gran Maestra del Arte Popular por Fomento Cultural, A.C. en el 2010. Gracias a estos premios y apoyos, la situación de Zenaida ha mejorado considerablemente.

Ha ganado varios premios y reconocimientos. Ahora la necesidad no es tanta…

 Desde los doce o trece años empecé a trabajar el barro, y ahora tengo 45 años. Con este trabajo saqué a toda mi familia adelante. Cuando mi mamá murió, hace 23 años, me dejó a cargo de mis hermanos. Además soy madre soltera, nunca me casé, preferí estar sola. Pero gracias a mi trabajo pude casar a mi hermano y hace poco también casé a mi hijo.

 Su hijo, Sergio Alejandro, también trabaja el barro…

 Sí, él también trabaja el barro y le gusta hacer miniaturas. Ahorita está trabajando en unas mascaritas chiquitas, que sí se venden bien. Mi hijo sabe mucho vender [sic]. Desde chiquito siempre lo traía conmigo y me decía “déjame yo vendo”. A veces él vendía mejor que yo. Me preguntaba que en cuánto tenía yo una pieza y luego me decía “Yo la vendí mejor. Porque eso es lo que vale y eso es lo que le invertiste con tu trabajo”.

En el año 2010, Zenaida fue nombrada Gran Maestra del Arte Popular por Fomento Cultural Banamex, A.C. Gracias al apoyo de esta institución, ha podido vender sus piezas en ferias internacionales, como la Feria Internacional de Santa Fe, en Estados Unidos. Además, sus piezas forman parte de la colección de arte popular de Fomento Cultural Banamex, A.C., una de las más grandes a nivel mundial. La Gran Maestra de Ocumicho forma parte del libro de Grandes Maestros del Arte Popular de Iberoamérica, el cual tiene un directorio que facilita que las piezas de los Grandes Maestros sean adquiridas por los coleccionistas.

Noticias

Este 18 de septiembre se llevará a cabo en el Palacio de Cultura Cititbanamex – Palacio de Iturbide una mesa redonda y la presentación del libro “Francisco Toledo. Obra 1957 – 2017”.

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