Cuando Graciela Iturbide fotografió el baño de Frida Kahlo

En 1938, Frida Kahlo terminó una pintura titulada “Lo que el agua me dio”, en donde retrató parte de su cuerpo sumergido en una tina de baño, con las puntas de los pies saliendo del agua. 68 años después, la fotógrafa Graciela Iturbide se metió a la misma tina, sacó su cámara y retrató sus pies exactamente de la misma manera en que lo había hecho la pintora.

El título de la fotografía es “El baño de Frida”, y forma parte de una serie de imágenes que retratan los objetos de ese baño, ubicado en la famosa Casa Azul, en donde Frida Kahlo vivió con Diego Rivera.

Graciela Iturbide
El baño de Frida, Coyoacán, México, 2006

Graciela Iturbide fue una de las primeras personas que entró a ese baño, el cual había pasado décadas sin abrirse, ya que Rivera ordenó que permaneciera cerrado al menos hasta 15 años después de su muerte. 50 años después del fallecimiento de Diego, la directora de la Casa Azul por fin abrió esa puerta, e invitó a Graciela Iturbide a fotografiar los objetos que ahí se encontraban: animales disecados, carteles, ropa, prótesis, medicamentos…

Graciela pasó 3 días en ese baño, y ahí coincidió con Nicolás Echevarría, documentalista, quien le sugirió que se metiera a la bañera y tomara la fotografía de sus pies. En ese momento, Graciela no relacionó esa fotografía con la pintura de Frida. Ni siquiera recordaba que esa pintura existía. Lo único en lo que pensó fue en disculparse con la artista muerta.

Graciela Iturbide
El baño de Frida, Coyoacán, México, 2006

“Cuando me puse en la tina, empecé a decir ‘Frida, perdóname. Qué barbaridad, que sacrilegio estoy haciendo’. Pero bueno, así es la fotografía”, concluye.

El resultado de esa serie fotográfica fueron varios retratos de objetos que alguna vez fueron de Frida Kahlo, y que hoy la representan: un corset que nos recuerda el accidente que sufrió en un autobús a los dieciocho años, una prótesis de pierna que tuvo que utilizar después de que le fue amputada la suya un año antes de morir, la tina de baño que aparece en una de sus pinturas y un póster con el rostro de Stalin que muestra la simpatía de la artista por esta figura política.

Graciela Iturbide
El baño de Frida, Coyoacán, México, 2006

Esta serie de fotografías, titulada “El baño de Frida”, forma parte de la exposición “Graciela Iturbide. Cuando habla la luz” que se presentará hasta el 16 de junio de 2019 en el Palacio de Cultura Citibanamex – Palacio de Iturbide. Juan Rafael Coronel, curador de la exposición, explicó las preguntas que plantea esta serie fotográfica: ¿Qué tanto de Frida se conserva en esos objetos? ¿está latente en ellos su energía vital? Si esos objetos no pertenecieran a un personaje reconocido como Frida Kahlo, ¿tendrían el mismo valor visual que les damos?

Para el curador, el mayor logro de las fotografías de Graciela Iturbide es que logran que los objetos retratados se vuelvan especiales, sean o no de Frida Kahlo. Al ver las fotografías de “El baño de Frida”, los espectadores se emocionan al saber que están viendo una parte de la vida de un ícono de la pintura mexicana. Sin embargo, al mismo tiempo, las imágenes resultan emotivas simplemente por su gran fuerza visual y por la capacidad que tiene Graciela Iturbide de “capturar” la esencia de las cosas con su lente.

Graciela Iturbide: cuando habla la luz
Palacio de Cultura Citibanamex – Palacio de Iturbide
Madero 17, Centro Histórico
Ciudad de México

Noviembre 2018 a Julio 2019
De lunes a domingo, de 10:00 – 19:00 hrs.
Entrada libre

Noticias

Aquí te presentamos cinco razones por las que no te puedes perder esta gran muestra. 

La exposición “Creencias” de Maruch Sántiz Gómez reúne 16 fotografías que forman parte de la Colección fotográfica de Fomento Cultural Banamex, A.C., en donde la fotógrafa mexicana expone su manera personal de entender el mundo de sus antepasados.

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